Una amorosa despedida para un año un poco amable.





Por Isabel Lopez



Olivia se sentó en la orilla de la playa, sintió la brisa que acariciaba sus mejillas mientras veía el fallecimiento de un día brillante para caer la noche sempiterna, el sol tocó la ilusión del final del mar y sintió el ambiente apaciguarse mientras eran enternecidos sus más profundos sentimientos, en ese instante comenzó a escribir:

“Queridos amigos, no saben cuánto los amo y les aprecio”

Aprovecho este medio que en mi opinión ha sido infravalorado a lo largo de los últimos años (correo electrónico) para expresarles mis más amenos sentimientos y amor… Aunque personalmente pienso que es lo más semejante a una carta, y es que lo que con dedicación e intensidad se escribe, nunca podrá ser borrado, así la tinta se gaste quedan dibujadas las palabras en el lienzo de nuestras almas para nunca morir. Sé que muchos tienen sus vidas muy lejos de la mía. Miro atrás y me vuelvo víctima de un choque de nostalgia y melancolía, pero de mucha felicidad por haber vivido momentos tan intensos, así hubiese un mar de Miles de recuerdos de distintas almas, seguiría eligiendo los míos para vivirlos una y otra vez…revivir ese beso, ese abrazo sincero o esa mirada… Es todo un camino duro comprender que somos naturales de las estrellas y por ende somos como ellas; fugaces, vamos recorriendo diferentes cielos y horizontes, pero causando furor y esplendor en nuestro alrededor. Pienso que si por un instante pudiéramos detenernos a pensar en todo el universo y su infinita vastedad o en lo pequeños, frágiles y diminutos que estamos al lado de él, y lo más importante… En lo efímeros que somos, no desperdiciemos ni un momento de nuestra vida sin seguir amando y sin seguir a nuestro corazón, no dejaríamos morir al niñito que se encuentra en lo más profundo de la bóveda celeste de nuestro ser… nuestro niño interior, a quien quizás hayas abandonado cuando dejaste de creer en la magia, en tus ilusiones o cuando dejaste de ser coherente… Pero sobre todo, cuando dejaste de soñar y de resonar con tus profundos anhelos para reemplazarlos por miedo, amargura y desconfianza. Hago esto porque no me gusta lo ordinario y porque no me considero “ordinaria”, les envío esto porque ustedes tampoco lo son, se que ustedes pueden ver la magia y lo inefable de cuando dos ojos se cruzan… << Ya sea en el desierto o en medio de las grandes ciudades>> lo inconmensurable del abrazo de una madre, o lo celestial de un verdadero “te amo” sin veneno y sin espinas y con la pureza de una buena intención, pero sobre todo, lo inexplicable de ese aliento al que llamamos “vida”.

Este año el mundo estuvo de rodillas ante una inesperada enfermedad mortal que arrasó con vidas inocentes… Y allí reafirmo mi posición “somos extremadamente frágiles” y “el humano nunca podrá contra la fuerza de la naturaleza y de un arma biológica” ni contra el poder de Dios. Además debemos sentirnos afortunados y dichosos de estar vivos y con salud, a pesar de que ninguno de nosotros es rico, tenemos la bendición de un techo, comida, vestido; muchos niños en África por ejemplo, viven una vida de dolor y aún no veo que nos hagamos cargo de eso… aunque no nos involucre directamente a nosotros, el hambre es la gran plaga que aún azota este complejo mundo en el que vivimos…

Hagamos una pausas por ellos, que no son olvidados ni por mi, ni por ustedes en este momento. En mi particular estuve a punto de saborear la incertidumbre de no tener un hogar ni un techo… Estuve con mi familia a punto de pisar la calle, pero no tuve miedo, porque confié y presencié un milagro, muchos lo llamarán suerte, yo lo llamo Dios. Me admiro por haber sido valiente , y nunca olviden que “el miedo es el peor enemigo del hombre, quien controla el miedo del hombre se convierte en el amo de sus almas. El miedo es la segunda emoción negativa de la cual derivan todas las miserias humanas , ni siquiera el odio causa tanta destrucción como el miedo… este nos separa y nos aleja de la fuente divina de todo amor puro… Dios.

He estado meditando y concluí que exigimos cosas que muchas veces no damos… Que la hipocresía ahora es confundida con diplomacia y que la honestidad no está invitada, que el cuerpo siendo solo carne que se descompone, tomó más valor que los sentimientos los cuales trascienden a otros planos e incluso burla la muerte… Que no serás tomado en cuenta por tu sentir sino por lo que tengas para solventar. Pero que a pesar de eso, la vida sigue siendo extraordinaria y que vale la pena luchar por lo que es correcto, siempre pensando en el otro.

Los elegí a ustedes porque sé que son seres potentes que me han enseñado distintas lecciones que hoy atesoro a lo largo de este todo este tiempo juntos. Las personas ordinarias olvidan. Yo no olvido.

Nunca había tomado la iniciativa de hacer esto, pero me di cuenta que en el mundo está de moda el no ser coherente, “te quiero pero no lo digo “ o “me importas pero no te daré poder sobre mi” o una muy común “me siento solo” pero tampoco busco compañía y me aisló. Esta es una clara muestra de que somos hipócritas con nuestro alrededor porque somos hipócritas con nosotros mismos. No sé si mañana estaré viva, pero si no lo estoy, moriré satisfecha de que he dado todo por las personas que amo, que la lealtad es primero sin envidias y sin especulaciones de por medio y porque el amor sincero todo lo puede. Soy partidaria de que no hay nada más triste que vivir aparentemente “tranquilo” pero en el fondo arrepentido por no haber vivido.

Con amor, Olivia.





Foto portada: Mairim Neves

Escrito por Isabel Daniela López Rosales